Aprendemos a amar, no cuando encontramos a la persona perfecta, sinó cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta. Sam Keen

lunes, 14 de mayo de 2012



 Una casa en Manhattan, un enorme armario dentro de el cual se pueda caminar libremente, una mansión en los Hamptons, viajes  mensuales a Harrods, viajes a Egipto para comprar las mejores telas, productos de belleza de Sisheido, un trabajo en el soho neoryorquino, boda con un vestido de Vera Wang, bolsos de Prada, zapatos de Loboutin, vestidos de noche de Gucci,  joyas de Cartier, lencería de Calvin Klein, vestido de cóctel de Alexander Macqueen, cazadora vaquera de Levis, chaqueta tweed de Chanel...